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El PROCESO EMOCIONAL


Es la tendencia innata para responder a las experiencias. En el proceso emocional está implicada la persona en su totalidad, es decir, cuando la persona siente lo hace en la esfera corporal, psicológica, cognitiva y espiritual, siempre lo hará entrelazando la experiencia con el entorno de forma que ambas  co-construyen a la realidad. Veamosla diferenciación entre sentir, pensar y creer.

Proceso Emocional SENTIR

Está arraigado en los fenómenos corporales, es estar involucrado en algo, con algo o alguien. Se siente ante lo que interesa y la capacidad de sentir tiene una relación directa con el nivel de desarrollo individual. Entre más sensible sea una persona a lo que siente, más posibilidades de crecimiento tendrá; entre más abierta, vinculada e involucrada esté una persona, sentirá más lo que le ocurre, vivirá con más profundidad e intensidad su vida.

PENSAR Y CREER

Es cuando una persona da una explicación u opinión, a nivel cognitivo, sobre algo. Pero no existe una reacción a nivel corporal. El BioNeuroCOach deberá entonces tener claro cuáles son los objetivos de las emociones y sentimientos en el ser humano para poder desarrollar su labor de forma exitosa, ya que en múltiples ocasiones, en la entrevista o consulta, escuchará decir al consultante “me encuentro bien” (pensamiento o creencia) pero su lenguaje corporal estará diciendo “me siento abatido, perdido y necesito ayuda” (sentimiento).
Revisemos ahora cuáles son los objetivos o funciones de las emociones o sentimientos en los seres humanos para poder dar una mejor respuesta durante nuestro trabajo.

OBJETIVOS DE LAS EMOCIONES Y SENTIMIENTOS


1.    Informan sobre el estado del campo organismo/entorno. Es decir, cómo está siendo vivenciada la relación entre el individuo y su entorno. Da información sobre lo que impacta del entorno y de lo que hace sentir. 

2.    Proveen orientación en el campo. Permite saber, con más o menos buen criterio, cómo responder a los acontecimientos, a las situaciones que se están experimentando. Informan tanto de lo que es percibido como tóxico, amenazante o destructivo, así como de lo que es atractivo, nutritivo y constructivo.

3.    Señalan la presencia de una necesidad. Permiten el autoconocimiento y reconocer las necesidades, sobre todo las no satisfechas.

4.    Informan de aquello que es significativo, de aquello que interesa. Siempre se reacciona emocionalmente ante algo, ya sea porque interese o porque repele, por lo que la indiferencia, en estricto sentido, es ausencia de emoción.

5.    Organizan para la acción. Son promotores de conductas que llevan a satisfacer las necesidades por medio de toma de decisiones que se relacionen con la supervivencia. Promueven cambios al impulsar a la acción.

6.    Son adaptativas. En comparación con la cognición, la emoción constituye un sistema biológicamente más antiguo, de acción rápida y adaptativa, destinado a mejorar la supervivencia; conecta la naturaleza biológica de los seres humanos con el mundo donde está inmersa. Funciona adaptativamente no sólo regulando a la persona, sino también regulando al otro.

7.    Motivan. Nos impulsan a ir hacia aquello que hace sentir bien al individuo y alejarse de lo que lo hace sentir mal.

8.    Comunican. Especialmente a través de la expresión no verbal. Permiten percibir inconsistencias entre lo verbal y lo no verbal.

9.    Le dan sabor a la vida. Si no fuera por la posibilidad de sentir no habría dicha ni sufrimiento, no existiría el deseo, no cabría la tragedia ni la gloria de la condición humana.

10.    Clarifican el pensamiento y la toma de decisiones. La emoción y el sentimiento permiten centrar la atención en determinados aspectos del problema, con lo que aumenta la calidad del razonamiento con respecto del problema .Entre más conciente se esté de lo que se siente, más se cuestionará lo que se piensa.
 
11.    Generan comportamientos éticos. Las emociones y los sentimientos son el sistema natural de la navegación ética, en ajuste a un mundo concreto donde los otros también son seres que sienten. No existiría el altruismo, la bondad, la censura, la solidaridad, etc. si no se tuviera la conciencia del sentir del otro. 

Con esta breve revisión  nos damos cuenta de la importancia de conocer, distinguir, reconocer y trabajar con las emociones y los sentimientos propios,  para posteriormente reconocer y trabajar con los del consultante, puesto que nos dará la oportunidad de acompañarlo y apoyarlo al haber nosotros pisado previamente ese terreno, y si lo hemos resuelto de forma satisfactoria, estaremos en condiciones de identificarnos con su sentir y ayudarlo a recorrer ese camino de la mejor forma posible para él, favoreciendo entonces el que pueda recuperar el equilibrio emocional para mantener la supervivencia y continuar con su vida, fortalecido y habiendo logrado resolver e integrar la situación conflictiva en su vida. 



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