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Escucha del BioNeuroCoach


Escuchar no sólo es el acto fisiológico en donde se perciben los sonidos, después de pasar las ondas sonoras mediante vibraciones que se conducen hasta el cerebro y que hace que el sujeto receptor capte la  información. Es mucho más que eso; es un proceso psicológico que, partiendo de la audición, implica otras variables del sujeto: atención, interés, motivación, etc. logrando así captar el mensaje del emisor, comprenderlo y dar respuesta a éste.

La escucha activa “es mucho más que dejar de hablar” o percibir la información, es la habilidad de reflejar esta información recibida, los sentimientos, la interpretación que del mundo tenga el consultante  y que en la forma de desarrollarse  emplea una forma de expresión que le es específica. 

Es dejar de lado los prejuicios, sean religiosos o espirituales, psicológicos o científicos; las propias preocupaciones diarias, los deseos o expectativas, los miedos, etc. pues es de esta forma empática, que se logra escuchar lo que realmente está siendo dicho. 
Escuchar activamente es respetar, pues cuando alguien se siente escuchado, tiene la viva sensación de ser tomado en consideración”.

Escucha del BioNeuroCach Al poner en práctica la escucha activa, el apoyo emocional que se puede ofrecer es el de ser catalizadores, cuando con lo dicho el consultante puede drenar su emotividad, elaborar el impacto que le causa la situación dada en su vida personal para disminuir el dolor físico, emocional o espiritual. 

Es menester entonces, saber que no necesariamente la persona que habla necesita una respuesta, sino el sentirse comprendido por alguien,  se debe saber  también que es necesario el librarse de dar consejos, de interrumpir con preguntas el diálogo o el silencio del escuchado, pues todos estos actos o comportamientos, llevarán a tener una comunicación ineficaz con el que habla y se estará dirigiendo la conversación hacia rumbos que no hubieran sido la elección de la persona.

Cuando, a través de este tipo de escucha activa y empática, el BioNeuroCoach es capaz de centrarse y ocuparse del significado único que tiene para el que es escuchado lo dicho por él, se habla de personalizar la escucha.

Al personalizar la escucha, el BioNeuroCoach acoge los sentimientos únicos con los que el sujeto vive de modo intransferible, el impacto de lo que acontece a su alrededor o dentro de sí, sin escandalizarse, logrando admirar con sorpresa, el maravilloso mundo interno de ese ser humano y esto generará tener el efecto de un fármaco poderoso al eliminar la sensación de estar solo o abandonado en esos momentos de su vida y la persona puede mostrarse como es, ayudándole así a sanar emocionalmente, pues al contarse, uno se cura a sí mismo porque hace el esfuerzo de poner orden, de dar palabras a cuanto le habita.

¿QUÉ PUEDE OBSTACULIZAR LA ESCUCHA ACTIVA?

El ruido en el emisor, en el canal, en el ambiente o en el receptor; este ruido puede ser físico (está dado por lugares concurridos, etc.) o psicológico/emocional (este último puede implicar asuntos como la ansiedad en el que habla o en el coach, superficialidad manifestada en la dificultad de empatía; la tendencia a juzgar, a imponer ideas, la impaciencia o impulsividad que puede llevar al BioNeuroCoach a terminar las frases de la conversación o a que la persona no exprese sus sentimientos; la pasividad por parte del coach, el darle siempre la razón al consultante por el hecho de estar enfermo o  en una situación de dolor, o a la necesidad de dirigir, dar consejos, predicar o sermonear al interlocutor, resolver o diagnosticar el proceso por el que está pasando en ese momento o identificarse con su situación y dirigir el diálogo a la propia experiencia).

Si se logra el realizar una escucha activa, empática, en donde el ruido pueda ser neutralizado, habremos logrado que la escucha activa se convierta en un arte y en un medio terapéutico, puesto que el interlocutor, será capaz de responsabilizarse y tomar conciencia de que la solución a su problema depende principalmente de sí mismo, que es él el protagonista de su vida y que depende sólo de él el significado que pueda darle a su vida. Puede ser un proceso doloroso, en donde quizá no se resuelvan todas las interrogantes, pero a través de vivir acompañado el proceso, la persona que está experimentando el conflicto pueda continuar o marchar en paz, con la satisfacción de haber dado un sentido efectivo a su vida por medio de las emociones y sentimientos que han surgido.



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